Mirador del Guijo

De más de 1400 m2 de altitud. Su llamativa geomorfología granítica queda reflejada en toda una colección natural de piedras caballeras, algunas tan evocadoras como El Fraile. Tienen un gran valor botánico. Se trata de dos elevaciones montañosas, cuyo valor florístico radica en el escalonamiento de formaciones vegetales: robledales y castañares en la base, enebrales a media ladera y piornales en las partes altas. Destaca su valor paisajístico, dispone de una amplísima cuenca visual. Su uso actual es la ganadería y resulta lugar habitual para actividades de senderismo.

Fue construido en la década de los noventa del siglo XX. Recibe el nombre de la calle en la que se encuentra, y por su especial ubicación, es un lugar de excelentes características para contemplar el paisaje de la sierra madrileña.
Lo más característico de este mirador es la existencia de una antigua grúa ferroviaria, utilizada para la carga del granito extraído en las canteras de la localidad.