CARTA DE DESPEDIDA DEL ALCALDE

12 enero, 2018 Noticias 0

Quiero comenzar agradeciendo el haber tenido la oportunidad de ocupar el cargo de alcalde de Zarzalejo, lugar donde hace años elegí vivir, a pesar de haber nacido muy lejos de aquí.

En el verano de 2015 comenzamos con la gran ilusión de llevar adelante muchos y variados cambios en nuestro municipio.

Los más importantes, quizás, ligados a la transparencia y a la participación. A poco de andar fuimos encontrando serias dificultades en ponernos de acuerdo con quienes nos habían apoyado en la investidura pero al enfocarnos más en las coincidencias, logramos un acuerdo que perdura hasta el día de hoy.

A mediados del 2016 tuvimos que abordar la salida de la entonces alcaldesa, Begoña, por motivos de salud y, nuevamente, volver a primar la necesidad de un acuerdo que priorizara el bien común por encima de cargos o sillones. Cumpliendo con este pacto suscrito con el PSOE, en el día de hoy 12 de enero de 2018, he presentado mi renuncia  a la Alcaldía para cederla a este grupo político hasta el final de esta legislatura pero continuaremos formando parte del equipo de gobierno y aportando todo nuestro esfuerzo y trabajo en pro del bien común.

Hace unos días Daniel decidió apostar por el recambio por motivos personales bien justificados. La entrada de Silvia al equipo de gobierno en 2016 y la de Chuca hace apenas unas semanas nos aporta muchas cosas positivas. Quizás la de acercarnos a una paridad de género en la corporación sea una de las más importantes pero también la de contar con un equipo no apegado a los sillones y que se involucra en lograr una gestión de nuestro Ayuntamiento enfocado en las personas y el interés general.

Al llegar nos encontramos un Ayuntamiento sin deuda económica y con alrededor de un millón de euros en caja pero prácticamente desarmado. Casi sin prestar servicios y con muy poco personal. Las cuentas tenían un retraso de más de un año, una serie de asuntos urbanísticos y legales se encontraban pendientes de resolución, algunos de ellos con más de 10 años de espera.

Contamos hoy con más personal, más recursos técnicos y humanos y, a medida que regularizamos la situación contable, estamos poniendo en marcha alguna de las mejoras más necesarias. Hemos preferido la cautela en el gasto como forma de garantizar la legalidad en todas sus dimensiones antes de acometer algunas inversiones muy necesarias. Esto ha hecho que algunos fondos destinados al mantenimiento general, como el de las calles, se encuentren postergados, algo que nos preocupa mucho.

El año 2017 lo vamos a cerrar con cerca de dos millones de euros en caja y exigiendo al gobierno central, al igual que muchos otros ayuntamientos en similar situación, que se nos permita re-invertir este ahorro en obras muy necesarias para nuestro pueblo y que queremos realizar en el año que entra. Increíblemente una ley nos impide utilizar estos recursos ahorrados.

Si gobernar es escuchar, he intentado hacerlo desde el primer día. Creo que es fundamental, como una forma de establecer prioridades y lograr acertar en las decisiones cotidianas. Pero también para mantener los pies en la tierra, la humildad y la empatía para con quien reclama o exige, para quien necesita y para quienes aportan ideas.

Esta ha sido una de las razones fundamentales de impulsar los primeros presupuestos participativos en nuestro municipio. Esperamos que pronto las propuestas más votadas se hagan realidad.

Ha sido un gran honor y a su vez una gran responsabilidad llevar adelante la representación de todas y todos los vecinos de Zarzalejo. Una tarea que he asumido desde lo colectivo, de sentirme un vecino más de nuestro querido pueblo y que forma parte de un grupo político, Ahora Zarzalejo (¡AZ!), que ha apostado por la participación y la transparencia, por la regeneración y el recambio de los representantes públicos en la búsqueda de un cambio de forma de hacer política más transversal y abierta.

Quisiera agradecer fervientemente a todas las personas que han hecho y hacen posible seguir adelante, a todos los vecinos y vecinas que escogieron nuestro proyecto, a los compañeros y compañeras de viaje, al grupo socialista por su apoyo y trabajo cotidiano, a la oposición por su apertura al diálogo y a todas las personas que, aún en desacuerdo con nuestras ideas, han respetado nuestro hacer, apostando por la concordia y la crítica constructiva.

¡Muchas gracias a todas y todos! Y seguimos trabajando.

Martín González